sábado

La palabra miente.
Y la palabra escrita
mantiene encerrada
su mentira. Por eso
sólo me fío de mis gestos.
Por eso cuando escribo
que te quiero, miento.
Así que, por favor, no leas
más mis poemas. No dejes
que te siga engañando
con palabras de amor
que no sé pronunciar.
Es preferible que te vistas
y te vayas. Que recuperes
tus cosas y te alejes.
Es lo mejor para ti, pues
juro que no te quiero.

jueves

La sequía del cuerpo
como un riachuelo en verano
que desnudos deja
los peces golpearse
contra las piedras.
Ya vendrán primaveras
y lloverán salmones de colores.
En enero a menudo
me golpeo contra las
paredes. El que ansía
vivir no comprende
el descanso del tiempo
las flores no acaban de ser flores
las hojas no caen de sus ramas
el amor no salta de las sábanas
sólo el cuerpo se derrumba
como arenilla
cuando sopla el viento
en invierno.

miércoles

Alargué el brazo
queriendo sentir tus labios
al otro extremo
de la cama
y solo hallé mi dolor
arañándome la mano
y te culpé.
Oxidé mi cuerpo
como un soldado de hojalata
y ya no se puede jugar.
Me alegro de ello
Hay demasiado ruido en la ciudad
de los hombres libres
uno se confunde
y ya no puede pensar.
Aunque quizás se trate de eso.
El deseo es vulnerable
si da más de lo que recibe
y el miedo un armario
puesto delante de la puerta
para colgar el alma de una percha
cuando uno llega a casa.

viernes

Mi sobrino cada mañana ríe
grita canta y desafina.
Tiene tres años. Es feliz.
Me pregunto si siempre será así.
Cuando verá que la vida
no va de esto? Que lo normal
no es cantar de madrugada
salvo si uno va borracho. Que
lo normal es cagarse en dios
cuando suena el despertador.
Son las siete de la mañana.
Su carcajada dinamita el tragaluz.
De mayor quiero ser como él.

domingo

El tiempo me abrió por dentro
como un arado de avanzar tan lento.

A los nueve años viví
todo el dolor que un hombre
nunca debería conocer.
Deben pasar tantas
cosas en una vida
para que pueda llamarse así.

Es demasiado tarde para pensar
que el sol siempre saldrá
por el este. Hemos visto cambios
más grandes y ya nada
se mantiene en nuestro pensamiento.

El cerebro es como una casa
con sus puertas y ventanas. Hay
que aprender a salir de él.

lunes

Vuelvo a mi ciudad para despedirme.
Los míos caen
en otoño
mientras un tren
me acerca a viejas heridas.
Aun así os pido que nadie
me cambie los ojos
pues hoy veo el mundo con la ilusión
de un niño travieso
que se desploma en el sofá.
Hago siestas de tres horas
y ando por la calle
aguantando el equilibrio
en el borde de las aceras:
"-Mira abuelo lo que sé hacer!"

Últimamente
me siento bien

aunque te estés yendo.
Eres el primer muerto
de mi nueva vida
a los otros por fin los dejé atrás.
El aire me despeina
pero me gusta
porque sé
que eres tú.





martes

El universo se cierra
sobre si mismo
las nubes se pasean
por mi corazón
aturdiendo sentimientos
y discursos
sobre como sonreír
cada mañana
a un sol que ya no existe.
Ni sol ni lluvia nada
solo pequeñas nubes oscuras
como motas de polvo
en continuo movimiento
amenazando el fin
de nuestros días.
A veces es más fácil
asumir que la vida es larga
y el tiempo se estanca
y que el placer reside

en aprender a aburrirse
poniendo nombre
a la forma de las nubes.
01:59
el insomnio
otra vez
golpea la pata de la cama
y me arrastra
del sueño a la pesadilla
de contar minutos
como quien cuenta ovejas

Hermana luna
por la ventana pareces
la cabeza de un alfiler
clavada en el firmamento

me sobrecoge pensar la noche
que mi sueño sea tan profundo y eterno
que ya no tendré pesadillas

¿imagináis el día
que todos los hombres duerman
para siempre?

ella
seguirá tristemente suspendida
innecesaria
huérfana del tiempo
pues ya no habrá más noches en la tierra

viernes

Hace tiempo dejé

mi vida abandonada

como un vagón en una vieja estación de tren.

Ya nadie sube para viajar

entre estepas nevadas

ni prados ni montañas:

ahora el éxodo se hace a pie.

Cada uno carga con el fardo de su destino y avanza

seguro de sus fuerzas

alargando el camino y evitando su fin.

Ya es hora de abandonar esta carcasa

de madera que me retiene y calzarme

un par de buenos zapatos y cruzar

esos prados y montañas y respirar

entre peñascos y beber

de las fuentes del azar y dejar

que me sorprenda el olor a mar

a nieve a polvo y la lluvia en la cara

y el miedo en el bosque

y la luna y el sol y el fin de este poema

para levantarme y empezar

a andar andar andar.

martes

Una araña
intenta
infructuosamente

trepar

por el cristal de la ventana.

Sube cinco
o diez
centímetros
y vuelve a caer.
Lleva así

más de media hora.

La observo

curioso
sin ayudarla

y me siento

como ese Dios perezoso
que se entretiene

observando

al hombre

pelearse

con su vida

levantarse

y volver a caer
y no mueve

un solo dedo
para
ayudar-
nos
.

domingo

No lamentes haber perdido aquello
por lo que no has luchado.
Ni lamentes aquello que ya no tienes
si lo perdiste luchando.
No te pierdas entre tus lamentos y su compasión.
Escucharás -mil veces en mil debates- opiniones diferentes
y perderás la voz entre gritos y cafés
mientras tu alrededor seguirá inexorable
su proceso natural:

el discurso de la historia.

viernes

A veces la palabra adecuada
se te resiste
y no puedes acabar el verso
sólo eso, pero es suficiente
para que tu vida
se pare y ya nada tenga sentido.
Ni tu mujer ni tus hijos
ni el arte entero ni que te toque
la lotería y puedas comprarte
un terrenito en Marte.
Si escribiera en inglés... a lo mejor
pero no sé o en italiano
o en portugués,
en francés si sé
pero me pasa lo mismo y piensas
que la mediocridad se esparce
por el arte como el polen en primavera
y tú ni eres rosa ni mariposa
no pintas nada en esta historia
y venderías el alma al diablo
por una casa y cuatro
gallinas y ver la lluvia
salpicar la ventana
parapetado en tu salón

y todo
por dejar de pensar palabras.
Vivo mi vida como si fuera de otro y no me importara.

Debería
aprender a distinguir lo verdadero de lo hermoso pues
hasta yo sé que no es lo mismo querer que amar.

Debería
ser capaz de andar sin perseguir mi sombra pues

no siempre el primero llega antes.

Debería
ocuparme de mi mismo por el mero hecho de ser yo
-sin necesidad de otro cuerpo para existir- y no preocuparme

por hallar ese cuerpo en el que refugiar toda mi alma
o esa parte de ella que me enoja.

Debería
observar el mundo en toda su belleza y dejar que el tiempo

avance al ritmo que le dé la gana. La vida no se merece
que dedique tanto tiempo a pensar en ella.

Debería
dejar de escribir todas las mañanas versos que sólo leo yo
y ese inquilino que habita en mi azotea. Pero sobre todo

Debería
eliminar el condicional de mi lenguaje y volver atrás
para escribir de nuevo este poema pues el futuro ES
una hoja en blanco para escribir en ella lo que nos apetezca o


Debería serlo.
El hierro
pesa y se oxida
La historia
sólo son datos
Hace tiempo perdí
la armadura, ya nadie
relata mis hazañas
Ahora
sólo soy piel.

sábado

Mientras haya alguien que siga creyendo

que puedo hacer de otro que no soy yo

seguiré ganándome la vida como actor.

El problema es que tú quieres

que haga de mí mismo y de eso no sé.



Mi cabeza siempre se encuentra más allá

de donde está mi cuerpo

en otras camas con otras gentes lejos de mi

allá donde menos duela.

Vivir otras vidas delante vuestro

con peluca y trajes de época

sintiendo emociones que me son ajenas

me parece mil veces más sencillo

que interpretarme a mí mismo tras un telón.



Aplausos. fin.

martes

Pensaste que jugaba contigo
como un gato con un ratón antes de zampárselo. Pero yo
iba en serio. Hablo de amor. Creía
en serio en nuestro amor. Pero tú
pensaste que jugaba y un día te fuiste.


Ha pasado mucho tiempo. Aún sigo
creyendo en ese amor
para soportar la corriente de noches que me espera.

Pero como he dicho
pensaste que jugaba y un día te fuiste.


Minucioso reconstruyo
todos los días del mundo desde que no estás
y hoy me da por pensar que en el fondo eras tú
quien jugaba. Yo fui el ratón y sigo siéndolo. Y tú
el gato que juega conmigo desde que te fuiste.

viernes

¿Quieres un poema?
Coge un cuchillo

y córtate un dedo.
Yo escondo uno

entre la piel y el cráneo
para cortar
con la esperanza y la ilusión.
Hunde el brazo
en una bañera
si tus venas sueñan
con agua caliente.

Encuentra la palabra
que golpee en la sien
y nos haga escupir sangre
al instante. Convierte
la vida en metáfora

para que esta sea verdad,
pero no creas que las rimas
puedan hacer
la vida más bella.
Ni la vida es bella,
ni la poesía está
hecha para eso.
Cuando bailas
desnuda
el amor cuelga
de tus caderas
y se ofrece
como un racimo
de uva
en pleno verano.
¡Dios! -pienso-
¿Por qué eres tan bonita?
Así
nunca voy
a poder dejar
de quererte
y hay
tanta fruta
todavía
por comer.

domingo

Lunes maldito
apareciste en mi vida
sin que nadie te llamara
para echarme de esta ciudad que ya no es mía.
Eliot dijo
abril es el mes más cruel
yo añado
en febrero no hay bondad.

Dios, dame fuerza
para creer en ti
y que todo sea más fácil.

martes

Oscurece tras la ventana.
Un candil verde
se enciende y se apaga
se enciende y
se apaga
se en
cien
de
y
s e a p a g a
presagio de una vida que se va.
El amor pasa ligero sobre la tierra.

domingo

La vida
es tiempo
-aunque a veces moleste
como una piedra en el zapato-
tiempo
dedicado al deseo
pero el deseo es caprichoso
y viviendo
sucumbimos tras él
como un alud
que bajo su vientre
arrastra en un instante
todo
lo que la naturaleza paciente construye.

Vivir
sin deseo
sería más confortable
¿Pero
puede llamarse vivir
una existencia sin riesgo?